Falafel con Sésamo

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    Falafel con Sésamo



    Esta receta de falafel con sésamo es otra de las formas más tradicionales de preparar el falafel, ya que se suele emplear el sésamo para hacer una salsa con la que acompañar el falafel una vez está preparado.

    Ingredientes:

    - 500 gramos de garbanzos
    - 2-3 cebollas medianas
    - 5-6 dientes de ajo
    - Dos cucharadas de levadura
    - Una cucharadita de bicarbonato
    - Sésamo tostado, un puñado
    - Sal
    - Pimienta molida
    - Perejil
    - Aceite de oliva virgen
    - Zumo de un limón
    - Cilantro (Opcional)


    


    Preparación:

    Como siempre que hacemos falafel, partimos de que dejamos en remojo los garbanzos que vamos a emplear en la receta unas 24 horas previas, para que se hidraten bien y queden blandos antes de usarlos. Tras este paso previo, vamos a ponernos ya con la receta. Los garbanzos los escurrimos bien y los ponemos sobre papel secante o un trapo de cocina, de forma que toda el agua sobrante se absorba bien y nos queden lo más secos posible.





    Mientras se secan los garbanzos podemos ir pelando 3 o 4 ajos y la cebolla, a la que le quitamos su capa externa, y luego la troceamos en cuartos. Vamos a triturar en una trituradora o con la batidora tanto los garbanzos remojados, el ajo, la cebolla, el perejil y el cilantro en caso de usarlo, y condimentamos con sal y pimienta al gusto, la levadura y el bicarbonato, hasta que quede todo bien triturado, sobre todo los garbanzos, que deben quedar en trozos muy pequeños.

    La masa resultante la echamos en un recipiente, lo tapamos y dejamos que durante una hora más o menos repose, para que actúe la levadura y la masa quede más compacta. Si pasado ese tiempo vemos que aún está muy húmeda y nos va a costar formar las bolas de falafel, agregamos harina, a ser posible de garbanzos, hasta que tome el cuerpo suficiente como para poder manejarla bien. Hacemos las bolas con las manos, que no sean muy grandes, para poder freírlas bien por dentro. Las vamos aplastando un poco para darles la forma tradicional y continuamos hasta acabar con toda la masa.


    Nos ponemos a hacer la crema o salsa de sésamo, para lo que trituramos o batimos las semillas de sésamo tostado junto a un chorrito de aceite de oliva virgen, un par de dientes de ajo, una pizca de sal y el zumo de un limón, hasta formar una crema homogénea. Al acabar ponemos una sartén con aceite de oliva virgen a calentar, y freímos el falafel hasta que estén bien hechos, con un color más bien oscuro por fuera. Sacamos de la sartén y dejamos escurrir el aceite sobrante sobre papel de servilleta. Y cuando tengamos todo el falafel frito, lo servimos en caliente junto a la salsa de sésamo, verás que buena combinación de sabores.